Ecce Homo y Cecilia

Una mañana del caluroso mes de julio, Cecilia se dirigió hacia el Santuario de Nuestra Señora de Misericordia. Su afición por la pintura le llevaba a retocar desde hace años los murales del templo con el consentimiento de los vecinos. Esa mañana fue diferente, cuando se dispuso a retocar un eccehomo del s.XIX, la pintura comenzó a desprenderse debido a la humedad. Cecilia tenía que salir de viaje y como había hecho en innumerables ocasiones dejó su obra sin acabar. Nunca podría haber imaginado todo lo que sucedería después. Se trata de un análisis de lo sucedido a través de sus protagonistas. La gente que conoce a Cecilia es quien va narrando los acontecimientos con rigor.